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Sí, puedes faltar al trabajo por una urgencia veterinaria de tu mascota

Un juzgado de Barcelona ha declarado improcedente el despido de una trabajadora que se ausentó para atender la eutanasia urgente de su perra. Si tienes mascota, esto te interesa.

6 Marzo · 5 min de lectura
Sí, puedes faltar al trabajo por una urgencia veterinaria de tu mascota

Esto ya no es una opinión ni un deseo: hay una sentencia judicial que lo respalda. Un juzgado de Barcelona ha declarado improcedente el despido de una trabajadora que se ausentó para atender la eutanasia urgente de su perra.

Si tienes mascota y alguna vez te has preguntado «¿qué pasaría si mi animal tiene una urgencia en horario de trabajo?», este artículo es para ti. Te explicamos qué dice exactamente la sentencia, en qué se apoya, qué limitaciones tiene y, sobre todo, cómo actuar para protegerte si te encuentras en esa situación.

Sentencia 17/2026, de 28 de enero · Tribunal de Instancia de Barcelona, Plaza n.º 25 · Magistrado: Andoni Arano Sastre · ECLI:ES:TIS:2026:2

El caso: qué pasó exactamente

Una teleoperadora de la empresa Majorel SP Solutions (sector contact center) trabajaba en Barcelona con horario de 8:00 a 16:00h. El 28 de noviembre de 2024 llevó a su perra al veterinario: tenía un bulto en la boca que había crecido, estaba apática y sangraba. El veterinario advirtió del mal pronóstico y programó cita para el día 30.

Pero la mañana del 29 de noviembre la perra empeoró de golpe: no comía, no bebía, el nódulo había aumentado. La trabajadora llamó a la clínica y la veterinaria le dio cita urgente a mediodía. Allí se decidió eutanasiarla por razones humanitarias. El proceso terminó a las 15:55h, cinco minutos antes de que acabara su jornada.

La empresa consideró esta ausencia, junto con otras tres faltas en diciembre, como injustificada y le aplicó un despido disciplinario el 7 de enero de 2025.

Qué decidió el juez

El magistrado analizó cada ausencia por separado y declaró el despido IMPROCEDENTE. Estos fueron los argumentos clave:

Cita literal de la sentencia:

"No puede concebirse como una ausencia por capricho de la trabajadora, sino que la misma descansa en razones sobrevenidas, imprevisibles, humanitarias y éticas, pues resultaría inmoral que el animal hubiera tenido que prolongar la agonía hasta que la trabajadora terminase su jornada más allá de las 16:00 horas."

Razonamiento del juez:

  • La ausencia del 29/11 estaba justificada: aunque no exista un permiso específico en el Estatuto de los Trabajadores para ir al veterinario, razones humanitarias, éticas y morales la justifican.
  • Se apoya en la Ley 7/2023 de Bienestar Animal: reconoce a los animales como seres sintientes y define la eutanasia como intervención veterinaria para evitar sufrimiento inútil ante un padecimiento severo sin cura.
  • El registro horario de la empresa no era fiable: todas las entradas y salidas marcaban exactamente en punto (8:00 y 16:00), algo que el juez consideró «prácticamente imposible».
  • Solo 2 de las 4 ausencias eran injustificadas: insuficiente para un despido disciplinario según el convenio del sector, que exige al menos 3.

Resultado: la empresa fue condenada a readmitir a la trabajadora o indemnizarla con 4.116,42 €.

Lo que debes saber: matices importantes

  • No es un permiso retribuido. No existe un «permiso por mascota» en la ley. La ausencia se consideró justificada, pero lo más probable es que tengas que devolver o compensar las horas.
  • No vale para cualquier visita al veterinario. Solo aplica a urgencias reales, imprevisibles y acreditadas con documentación. Una revisión rutinaria no encaja aquí.
  • Es una sentencia de primera instancia. No es vinculante para otros juzgados, pero sienta un precedente relevante que da fuerza jurídica a futuros casos similares.

No ir podría ser peor. La Ley de Bienestar Animal considera infracción grave (multa de 10.000 € a 50.000 €) cualquier conducta que por acción u omisión cause sufrimiento al animal. Retrasar una eutanasia urgente podría encajar ahí.

Cómo actuar si te pasa: 5 pasos para protegerte

  1. 1 Avisa a tu empresa de inmediato y por escrito. Un email o un WhatsApp que puedas guardar. No basta con una llamada que no queda registrada.
  2. 2 Pide justificante veterinario completo. No solo la factura: necesitas un informe clínico con fecha, hora, diagnóstico y motivo de la urgencia. En esta sentencia, el curso clínico de la perra fue la prueba decisiva.
  3. 3 Ofrece compensar las horas. Propón por escrito recuperar el tiempo o ajustar tu turno. Demuestra buena fe: la trabajadora de esta sentencia también mostró disposición a compensar y el juez lo valoró positivamente.
  4. 4 Guarda toda la documentación. Comunicaciones con la empresa, informes veterinarios, facturas con fecha y hora, mensajes. Todo puede ser determinante si hay conflicto.
  5. 5 Si te despiden, impugna dentro de los 20 días hábiles. Tienes ese plazo desde la fecha de despido para presentar papeleta de conciliación. No lo dejes pasar.

¿Qué significa esta sentencia para ti?

Aunque no crea un nuevo permiso laboral, esta sentencia reconoce por primera vez en España que atender una urgencia veterinaria grave es una razón legítima para ausentarse del trabajo. Despedir a alguien por ello puede ser declarado improcedente.

La Ley de Bienestar Animal ya reconoce a las mascotas como seres sintientes. Los tribunales están empezando a aplicar ese principio también en el ámbito laboral. Tu mascota tiene derechos, y tú tienes derecho a cumplir con tu obligación de cuidarla.

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