«Ferraris y Rolex por 150 euros en subasta». Si has visto ese titular por ahí y has pensado «esto tiene que ser mentira», vas por buen camino. Y si has pensado «voy a hacerme rico», también vas por buen camino, pero en la dirección contraria. La realidad es más interesante que el cebo y, si la entiendes bien, hay oportunidades reales. Pero hay que saber exactamente en qué estás metiendo la mano.
Casi toda la confusión viene de mezclar dos tipos de subastas que no tienen nada que ver. Aquí las tienes en claro: