Septiembre llega con una factura considerable: libros, material, uniforme, la academia de inglés… y ya no hablemos de la guardería. Lo que quizá no sabes es que parte de ese dinero puede volver a tu bolsillo en la declaración de la renta. El problema es que nadie te avisa, no sale en el borrador y cada comunidad autónoma tiene sus propias reglas. Así que antes de que te gastes un dineral y tires las facturas, lee esto.
Antes de entrar en materia, hay que dejar claras unas cuantas verdades incómodas que conviene tener en la cabeza desde el principio: