Te sientas en el concesionario, el vendedor sonríe y te dice: "Te lo llevas por 150 euros al mes." Suena genial. Pero ese número no te dice nada sobre lo que va a costarte el coche de verdad. La única cifra que importa es la suma de todo lo que vas a pagar: entrada + todas las cuotas + cuota final + comisiones + seguros vinculados. Lo demás es humo. Esta guía te da las herramientas para no caer en la trampa.
El concesionario sabe perfectamente que el coche es, tras la vivienda, la mayor compra de la mayoría de los hogares. Por eso toda la conversación gira en torno a la cuota mensual, nunca al coste total. Tu trabajo es darle la vuelta a esa lógica: el precio real de un coche financiado es la suma de todo lo que pagas, desde el primer euro de entrada hasta el último céntimo de la cuota final. Ese número, comparado entre opciones, es la única forma honesta de decidir.