El famoso «cheque bebé» de 1.500 € que circula por los grupos de WhatsApp de madres y padres… no existe. Desapareció en 2010 y nadie lo ha vuelto a ver. Pero eso no significa que tener un hijo no traiga ayudas: lo que hay es un mosaico de prestaciones que, bien sumadas, superan con creces esa cifra. El problema es que ninguna cae sola del cielo — todas hay que pedirlas, cada una en su sitio y en su plazo. Esta guía las recorre una a una para que no se te escape ninguna.
La prestación por nacimiento y cuidado del menor es, probablemente, la ayuda con mayor impacto económico. Desde enero de 2026, cada progenitor tiene derecho a 19 semanas de permiso (32 semanas si eres familia monoparental), retribuidas al 100% de tu base reguladora. El tope está en la base máxima de cotización, que en 2026 es de 5.101,20 €/mes.