Hay un momento en la vida de casi todas las familias en el que la bañera de casa pasa de ser un lugar de relax a un pequeño parque de atracciones peligroso. Levantar la pierna para entrar, el suelo mojado, la falta de dónde agarrarse... Si en tu casa vive una persona mayor, con discapacidad o con movilidad reducida, seguramente ya te has planteado cambiar la bañera por un plato de ducha o poner unas barras de apoyo. La buena noticia: no tienes por qué pagarlo todo de tu bolsillo. Hay ayudas públicas que cubren desde unos cientos de euros hasta el 90 % de la obra, con máximos que llegan a los 30.000 € en el caso más generoso. La mala: cada comunidad funciona a su manera, los plazos son cortos y algunas se reparten por orden de llegada. Vamos a poner orden en todo esto.
No existe una única ayuda para toda España. Lo que hay es un mosaico de programas que dependen de tu comunidad autónoma, y a veces también de tu ayuntamiento o diputación. En la práctica se dividen en tres tipos, y según dónde vivas puedes tener acceso a uno, dos o los tres. En algunos casos incluso se pueden combinar, siempre que entre todas no superen el coste de la obra.