Con las temperaturas subiendo y la factura de la luz disparándose cada verano, la eterna pregunta vuelve a atormentarnos: ¿enciendo el aire acondicionado y me arruino, o aguanto con el ventilador? La respuesta no es tan simple como parece, pero sí mucho más clara de lo que imaginas.
No es solo que uno gaste más que otro. La diferencia es de un orden de magnitud completamente distinto. Prepárate para esto: un ventilador doméstico consume entre 30 y 80 vatios por hora, mientras que un aire acondicionado se va entre 800 y 2.000 vatios por hora. Eso significa que el aire puede consumir hasta 25 veces más que un ventilador para el mismo tiempo de uso.